MSPBS Deuda con Laboratorios - Agroteam S.A.

MSPBS en deuda con sus proveedores

Por Rodrigo Manuel Bogado

Hacia finales del año 2025, la falta de pago del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPBS) a sus proveedores generó una cadena de efectos negativos que impactaron tanto al sistema sanitario como al sector empresarial vinculado a la provisión de bienes y servicios médicos en Paraguay. La acumulación de deudas, que en algunos casos se arrastraba desde años anteriores, evidenció problemas estructurales en la gestión financiera del sistema público de salud.

Uno de los impactos más visibles fue la paralización parcial de obras y servicios en hospitales públicos. Empresas contratistas denunciaron retrasos prolongados en el cobro de trabajos ya ejecutados, lo que obligó a suspender obras de infraestructura, mantenimiento y mejoras en centros asistenciales. Estas demoras afectaron directamente la capacidad operativa de hospitales en distintas regiones del país y generaron incertidumbre laboral para trabajadores dependientes de estas empresas.

El problema también alcanzó al abastecimiento de insumos y medicamentos. La deuda acumulada con empresas farmacéuticas llegó a estimarse en alrededor de USD 350 millones, lo que generó riesgos en la provisión regular de productos esenciales para la atención médica. La falta de medicamentos y suministros contribuyó al aumento de reclamos judiciales por parte de pacientes que buscaban acceder a tratamientos, reflejando el impacto directo sobre la calidad del servicio sanitario.

Asimismo, la morosidad afectó programas sociales sensibles. El Programa Alimentario Nutricional Integral (PANI), destinado a niños y mujeres embarazadas, estuvo en riesgo de paralización debido a una deuda cercana a USD 18 millones con empresas proveedoras de leche fortificada, que incluso amenazaron con suspender entregas ante la falta de pagos. Esta situación evidenció cómo los retrasos financieros pueden repercutir en sectores vulnerables de la población.

Desde el punto de vista económico, la falta de pago también impactó en el sector privado. Varias empresas proveedoras debieron frenar inversiones, recurrir a financiamiento bancario o enfrentar problemas de liquidez, aumentando la morosidad en el sistema financiero. Este escenario redujo la capacidad de estas firmas para sostener operaciones, generar empleo y participar en nuevas licitaciones públicas.

En términos macroeconómicos, la situación se vinculó con restricciones presupuestarias del sector salud, cuya asignación seguía por debajo de los niveles recomendados internacionalmente, limitando la capacidad del Estado para cumplir oportunamente sus compromisos financieros.

En síntesis, la falta de pago del MSPBS a sus proveedores hacia finales de 2025 no solo afectó la sostenibilidad de empresas contratistas, sino que también comprometió la continuidad de servicios hospitalarios, programas sociales y el abastecimiento de insumos médicos. El episodio puso en evidencia la necesidad de mejorar la planificación presupuestaria, la ejecución financiera y los mecanismos de control para garantizar la estabilidad del sistema sanitario paraguayo.

Rodrigo Manuel Bogado Orué es socio de AgroTeam S.A., consultora financiera especializada en el agro.

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Industria Cárnica Paraguaya - Agroteam S.A.

Carne paraguaya, nuevos mercados y su impacto en el mercado interno

Por Rodrigo Manuel Bogado

En los últimos años, Paraguay ha consolidado su posicionamiento como uno de los principales exportadores de carne bovina de Sudamérica, impulsado por la apertura de nuevos mercados y el fortalecimiento de relaciones comerciales con destinos estratégicos. Durante el 2025, el país logró avances significativos en la diversificación de compradores internacionales, lo que genera oportunidades económicas para el sector ganadero, pero también plantea desafíos en cuanto al comportamiento de los precios en el mercado interno.

Según reportes oficiales de comercio exterior, Paraguay consiguió exportar productos a 59 nuevos mercados durante el 2025. En el caso específico de la carne bovina, se destacan nuevas colocaciones en destinos como Bosnia y Herzegovina, Marruecos y Panamá, además del ingreso o fortalecimiento de exportaciones de carne refrigerada hacia Canadá y productos cárnicos procesados hacia Estados Unidos. Estos nuevos destinos permitieron generar exportaciones por valores superiores a los USD 63 millones solo en nuevos mercados durante ese año.

Paralelamente, Paraguay continúa consolidando mercados tradicionales de alto valor. Chile se mantiene como el principal comprador de carne paraguaya, seguido por Taiwán, que se ha convertido en uno de los mercados estratégicos para la proteína roja nacional. También se destacan Estados Unidos, Israel y Brasil como destinos relevantes que sostienen el crecimiento del sector exportador.

El fortalecimiento de la demanda internacional ha impulsado resultados récord en la cadena cárnica paraguaya. Las exportaciones de carne superaron los USD 2.000 millones en 2025, reflejando el dinamismo del sector y el creciente reconocimiento sanitario y productivo del país en el mercado global. Sin embargo, este crecimiento genera presiones en el mercado interno, donde el aumento del consumo externo tiende a reducir la disponibilidad de oferta local, lo que contribuye a una tendencia alcista en los precios para el consumidor nacional.

Desde el punto de vista económico, el incremento de la demanda internacional suele favorecer la rentabilidad del productor y del sector industrial frigorífico, incentivando inversiones en genética, manejo sanitario y expansión del rodeo. No obstante, cuando el crecimiento exportador no es acompañado por un aumento proporcional del hato ganadero, se produce un desbalance entre oferta y demanda interna, generando presiones inflacionarias en los precios de la carne en el mercado local.

A mediano plazo, la apertura de nuevos mercados premium, como los potenciales destinos asiáticos de alto poder adquisitivo, podría incrementar aún más la competencia por la producción nacional. En ese contexto, el desafío del sector ganadero paraguayo será aumentar la productividad y el stock bovino mediante tecnologías de manejo, mejoramiento genético y sistemas más eficientes de producción.

En síntesis, la apertura de nuevos mercados representa una gran oportunidad para la economía paraguaya y el desarrollo del sector ganadero. Sin embargo, el impacto sobre los precios internos dependerá fundamentalmente de la capacidad del país para expandir su producción sin comprometer el abastecimiento del mercado local, manteniendo un equilibrio sostenible entre exportación y consumo interno.

Rodrigo Manuel Bogado Orué es socio de AgroTeam S.A., consultora financiera especializada en el agro.

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¡Más edificios! - Construcción en Paraguay! - Agroteam S.A.

¡Más edificios!

Por Rodrigo Manuel Bogado

En los últimos años, Asunción ha experimentado una transformación urbana marcada por un fuerte crecimiento en la construcción de edificios de departamentos. Este fenómeno responde a cambios en el estilo de vida de la población, al dinamismo del mercado inmobiliario y al interés de inversionistas en una ciudad que presenta costos competitivos dentro de la región. Sin embargo, pese al aumento de la oferta edilicia, la demanda habitacional continúa sin satisfacerse plenamente, especialmente en el segmento de la clase media y de parejas jóvenes que buscan su primera vivienda.

La capital paraguaya ha pasado de un modelo tradicional basado en viviendas unifamiliares a un crecimiento vertical cada vez más visible. La proliferación de torres residenciales y complejos multifamiliares refleja una tendencia impulsada por la urbanización, el encarecimiento del suelo urbano y la búsqueda de mayor seguridad y acceso a servicios y amenidades modernas. Este proceso está transformando la estructura urbana, con barrios que anteriormente estaban dominados por casas ahora integrando edificios de altura con infraestructura recreativa y social.

El atractivo del mercado inmobiliario asunceno también se sustenta en los costos relativamente accesibles frente a otras capitales latinoamericanas. El precio promedio del metro cuadrado ronda los USD 1.697, lo que posiciona a la ciudad como un destino atractivo para inversionistas y desarrolladores, generando un crecimiento sostenido de proyectos residenciales.

No obstante, este auge constructivo no ha logrado cubrir la demanda habitacional existente. Estudios sobre el sector señalan que Paraguay arrastra un déficit histórico de viviendas que continúa aumentando con el crecimiento poblacional y la urbanización acelerada. Además, existe una dificultad estructural para que sectores de ingresos medios accedan a financiamiento hipotecario, lo que limita su posibilidad de adquirir propiedades.

En el mercado de alquileres, la presión de la demanda también se refleja en el aumento de precios. En edificios nuevos de Asunción, el alquiler promedio de un departamento de un dormitorio supera los G. 3.800.000 mensuales, mientras que unidades de dos dormitorios pueden alcanzar los G. 5.800.000, valores que resultan elevados para muchas familias jóvenes y recién casadas.

Además, el mercado presenta un fenómeno particular: mientras existe sobreoferta en proyectos de alta gama con menor demanda, el segmento de viviendas accesibles para la clase media sigue siendo insuficiente. Esta situación obliga a muchos jóvenes profesionales a postergar la compra de su vivienda o migrar hacia zonas periféricas del área metropolitana en busca de opciones más económicas.

En síntesis, el crecimiento de la construcción vertical en Asunción evidencia el dinamismo del sector inmobiliario y el desarrollo urbano de la ciudad. Sin embargo, el desafío principal sigue siendo generar proyectos habitacionales que respondan a la capacidad adquisitiva de la clase media, permitiendo reducir el déficit habitacional y acompañar el crecimiento demográfico con soluciones de vivienda sostenibles e inclusivas.

Rodrigo Manuel Bogado Orué es socio de AgroTeam S.A., consultora financiera especializada en el agro.

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Agricultura en Paraguay - Agroteam S.A.

2026, un año de respiro para el agricultor

Por Rodrigo Manuel Bogado Orué

La zafra sojera 2025/2026 en nuestro país se perfila como una de las más prometedoras de los últimos años, principalmente luego de varios ciclos productivos condicionados por fuertes sequías que afectaron la rentabilidad del agricultor. Desde una visión agronómica y económica, los datos preliminares indican que esta campaña podría constituir un punto de inflexión para la recuperación financiera del sector, particularmente en la zona norte de la Región Oriental, donde la variabilidad climática impactó con mayor intensidad.

Las primeras estimaciones productivas muestran un panorama alentador. Informes técnicos recientes señalan que el país podría alcanzar rendimientos superiores al promedio histórico, con valores iniciales situados entre 3.400 y 3.600 kg/ha, lo que incluso podría derivar en un récord nacional de productividad. En términos de volumen total, se proyecta una producción cercana a 11 millones de toneladas, considerando tanto la zafra principal como la zafriña.

Este escenario representa una recuperación significativa si se compara con campañas anteriores afectadas por sequías recurrentes. En temporadas recientes, los periodos prolongados sin lluvias, con intervalos superiores a diez días durante etapas críticas del cultivo, redujeron el potencial productivo y deterioraron la sanidad de los cultivos, afectando la rentabilidad del sistema agrícola.

Desde el punto de vista climático, la mejora de las condiciones pluviométricas aparece como el principal factor que explica el repunte productivo actual. Especialistas del sector exportador destacan la transición hacia un patrón climático más favorable, que está permitiendo una mayor disponibilidad de humedad en el perfil del suelo, además de favorecer la navegabilidad de los ríos, elemento clave para la logística de exportación.

En la zona norte de la Región Oriental —especialmente en departamentos como San Pedro y áreas productivas cercanas— el impacto de tres años consecutivos de estrés hídrico fue considerable. Sin embargo, la ampliación del área cultivada registrada en ciclos recientes demuestra la resiliencia del productor y su apuesta por la recuperación del negocio agrícola. Solo en la última zafra, el área total de soja en la Región Oriental superó las 3,6 millones de hectáreas, evidenciando una estrategia de recomposición productiva.

En cuanto a la recuperación financiera, el aumento esperado en los rendimientos permitirá mejorar la liquidez de los agricultores, quienes en muchos casos enfrentaron refinanciaciones de deudas, reducción de inversiones tecnológicas y ajustes en paquetes de manejo durante los años de sequía. Además, la industrialización creciente del complejo soja, que en 2025 registró niveles récord de procesamiento interno, genera mayores oportunidades de agregado de valor y estabilidad comercial, fortaleciendo la cadena productiva nacional.

No obstante, el panorama económico aún presenta desafíos. Factores externos como la volatilidad de los precios internacionales, regulaciones ambientales en mercados compradores y tensiones comerciales globales podrían incidir en la rentabilidad final del productor, aun en un contexto de buenos rendimientos.

En síntesis, la zafra sojera 2025/2026 muestra señales claras de recuperación productiva y financiera para el agro paraguayo. Para los productores del norte de la Región Oriental, el éxito de esta campaña dependerá no solo del comportamiento climático, sino también de la adopción de estrategias agronómicas eficientes y de una gestión económica prudente que permita capitalizar los resultados positivos y fortalecer la sostenibilidad del sistema productivo a largo plazo.

Rodrigo Manuel Bogado Orué es socio de AgroTeam S.A., consultora financiera especializada en el agro.

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Campo de arroz

Rusia, India y el arroz en Paraguay

Por Rodrigo Manuel Bogado Orué

El sector arrocero en nuestro país atravesó por serias dificultades durante la última década. Con nociva naturalidad, los productores aprendieron a convivir con uno de los peores enemigos del campo: la incertidumbre. De hecho, hoy se mantienen de pie sólo quienes tuvieron el coraje de redoblar la apuesta, dando valor agregado a los granos mediante el proceso de industrialización, realizando cuantiosas inversiones. A todos ellos va el presente anuncio: ¡hay buenas noticias!

En Julio de 2022, a cinco meses de haberse iniciado la guerra entre Rusia y Ucrania, ambos países firmaron en Estambul, bajo la tutela de Turquía y la ONU, un acuerdo de exportación de granos desde los puertos ucranianos hacia África, Europa y Asia. Este pacto permitió transportar cerca de 40 millones de toneladas de granos, evitando una catástrofe alimenticia. Luego de un año de la firma de este acuerdo, Rusia anunció su suspensión, poniendo en jaque a varios países con millones de habitantes que sufren de hambre. Los ataques de Rusia a los puertos ucranianos no se hicieron esperar. Como consecuencia inmediata, se incrementaron los precios del maíz y trigo.

En forma casi simultánea, el gobierno de India decretó la prohibición de las exportaciones de arroz no basmati como una medida para detener la inflación. Ya el año pasado se había adoptado una medida similar, prohibiendo la exportación de arroz partido. Hasta el año 2022, India era el mayor exportador de arroz del mundo, participando del 40% del comercio mundial, por lo que esta decisión provocó un importante vacío en el mercado global.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) informó recientemente que el precio de los productos alimenticios, como arroz y aceite vegetal, aumentó a nivel mundial. Efectivamente, las industrias nacionales comenzaron a concretar negocios a precios muy por encima de lo común, principalmente con empresas de Brasil. Vale recordar que el vecino país compra arroz paraguayo para consumir internamente, exportando su arroz a otros mercados.

El precio del arroz blanco supera actualmente los 650 $/ton. Sí, leyó bien. 650 $/ton. Desde septiembre de 2011 que no sucedía algo similar. Mejor aún, la expectativa es que los precios se mantengan en estos niveles durante las próximas dos campañas. De ser así, los arroceros experimentarían el tan ansiado repunte, teniendo la inmejorable posibilidad de cerrar la brecha financiera que hace un tiempo atrás parecía imposible.

Olvidando algunas experiencias del pasado, el momento es muy oportuno para que los bancos locales vuelvan a brindar su apoyo a este sector, mediante el otorgamiento de créditos para financiar la producción, acopio e industrialización de arroz en cáscara. No hay mucho secreto. Para obtener mejores resultados se debe ampliar el volumen de operaciones. Los costos se diluyen al hacer economía de escala. Sin duda, disponer de líneas de crédito con bancos de plaza se constituye en uno de los factores clave de éxito.

Por el bien de nuestra economía y el bienestar de las familias paraguayas ligadas directa o indirectamente al sector arrocero, que Dios bendiga con alta productividad la superficie de 170 mil hectáreas a ser sembradas durante la presente campaña. ¡Qué la producción de arroz en Paraguay sea abundante!

Rodrigo Manuel Bogado Orué es socio de AgroTeam S.A., consultora financiera especializada en el agro.

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